Reducir la brecha digital para las personas con discapacidad se ha convertido en uno de los grandes imperativos morales de nuestro tiempo. Es imposible desenvolverse en la sociedad moderna sin acceder a la tecnología y utilizarla, y quienes se ven impedidos de participar en ella sufren consecuencias socioeconómicas negativas, como un menor nivel educativo, menos oportunidades laborales y los efectos sobre la salud y el bienestar derivados de unas tasas de pobreza más elevadas.
Si la tecnología no incorpora la accesibilidad, esta es la realidad a la que se enfrenta una de cada 7,5 personas en el mundo. Más de mil millones de personas viven con algún tipo de discapacidad. Eso supone casi el 15 % de la población. Además, es algo que nos puede afectar a todos. Solo el 15 % de las personas puede atribuir su discapacidad a enfermedades, afecciones o condiciones hereditarias. Para el resto, la discapacidad es algo adquirido y puede trastocar por completo sus vidas, incluida su capacidad para trabajar e interactuar con la tecnología como lo hacían antes.
Integrar la accesibilidad en la tecnología no es una actividad minoritaria. Es un imperativo moral. Y, de hecho, cada vez es más un requisito legal, ya que cada vez más personas con discapacidad interponen demandas contra sitios web y otros desarrolladores de software que no garantizan la accesibilidad.
La accesibilidad es sinónimo de diversidad
Hay muchas discapacidades que cualquier solución de accesibilidad debe tener en cuenta. Estas abarcan desde las habilidades motoras físicas hasta los trastornos cognitivos, de aprendizaje y neurológicos, pasando por las discapacidades sensoriales (vista, oído, etc.). Según los datos de la ABS, el desglose es el siguiente:
Ante la amplia variedad de discapacidades que hay que tener en cuenta, muchas organizaciones tienen dificultades para comprender plenamente cómo cumplir con las Pautas de Accesibilidad al Contenido Web (WCAG), algo que es obligatorio por ley en Australia. Estos requisitos son amplios, y las últimas directrices WCAG (2.1) abarcan las cuatro áreas clave siguientes:
Percibible
- Proporcionar alternativas de texto para el contenido no textual.
- Proporciona subtítulos y otras alternativas para los contenidos multimedia.
- Crea contenido que se pueda presentar de diferentes maneras, incluso mediante tecnologías de apoyo, sin que se pierda el significado.
- Facilita a los usuarios la ver y escuchar el contenido.
Operable
- Hacer que todas las funciones estén disponibles desde un teclado.
- Dale a los usuarios tiempo suficiente para leer y utilizar el contenido.
- No utilices contenido que provoque convulsiones o reacciones físicas.
- Ayudar a los usuarios a navegar y encontrar contenido.
- Facilitar el uso medios de entrada distintos del teclado.
Comprensible
- Haz que el texto legible y comprensible.
- Hacer que el contenido aparezca y funcione de forma forma predecible
- Ayudar a los usuarios a evitar y corregir errores.
Resistente
- Maximizar la compatibilidad con las herramientas de los usuarios actuales y futuras.
La clave de la solución Eye-Able® consiste en ayudar a las organizaciones a identificar en qué aspectos podrían incumplir estos requisitos de las WCAG y, a continuación, subsanar esas deficiencias para lograr una accesibilidad real. Eye-Able® ofrece una función completa de auditoría y generación de informes de sitios web, que analiza cada página en detalle y proporciona consejos prácticos sobre cómo resolver los problemas para mejorar la accesibilidad del sitio.
Además, Eye-Able® Assist es una herramienta que mejora al instante la accesibilidad de un sitio web gracias a sus 25 controles deslizantes y herramientas que permiten al usuario personalizar su propia experiencia en el sitio web. Esta herramienta funciona tanto en AWS como en Microsoft Azure y es compatible con la mayoría de los principales navegadores.
La calidad integral de estas herramientas, junto con las funciones de accesibilidad de Eye-Able®, es lo que llevó a SoftwareOne a convertirse el año pasado en distribuidor autorizado de esta tecnología. Gracias a este acuerdo, las organizaciones pueden adquirir licencias de software para la herramienta Eye-Able® Assist y, además, beneficiarse de la experiencia de SoftwareOne en la implantación y gestión de soluciones de accesibilidad integrales.
La accesibilidad se traduce en mejores resultados empresariales
En SoftwareOne, nos comprometemos a aprovechar al máximo el potencial de la tecnología para marcar una diferencia significativa. Dado que la tecnología y el entorno digital siguen siendo la piedra angular de la innovación y el crecimiento en la sociedad, esperamos derribar barreras y hacer que este mundo digital sea más inclusivo y equitativo para todos.
Cuando Accenture analizó el impacto empresarial de las empresas que destacaban por su liderazgo en materia de inclusión de personas con discapacidad, las cifras fueron significativas: esas empresas registraron unos ingresos un 28 % superiores, el doble de beneficios netos y unos márgenes de beneficio un 30 % mejores.
Esto se debe a múltiples razones. Los empleados se sienten más satisfechos trabajando en empresas inclusivas y son menos propensos a llevarse sus habilidades a otra parte. Por otra parte, uno de cada tres consumidores solo comprará a marcas que considere que contribuyen al bien social y medioambiental. En la práctica, la accesibilidad es un requisito de SEO de Google, y cuanto más accesible sea tu página web, a más clientes potenciales podrás llegar.
Juntos, Eye-Able® y SoftwareOne aprovechan el poder de la inclusión y la accesibilidad digital para romper barreras y fomentar la igualdad. Esto ayuda a las empresas digitales a cumplir con la normativa, satisfacer y superar sus obligaciones sociales y, sencillamente, ofrecer mejores opciones.

